Hablar de Carlos sería injusto. Y además… no tendría espacio en todas las webs del mundo para decir cosas de él. De lo que yo siento por él…
Cuando viví en Tenerife varios años, él era un bebé. Pero cada vez que llamaba a su casa y me abría la puerta, le temblaban las piernas y se lanzaba a mis brazos. (A mí me sigue pasando con él) Me hace temblar toda entera.
Se aprendía los trozos de las canciones que no debía de los “mojinos”, nos metía prisa para subir a la montaña para volar en parapente, se dormía entre mis brazos a todas horas, y ha sido el que más horas ha dormido en mi sofá.
Y ahora, ha dejado de ser el pequeño. Para ser “enorme” en todo. En lo que es y en cómo es… Para ser el digno ejemplo para Mario (que va siguiendo sus pasos)
Te quiero, Carlitos. Esto no se para…
Sesión improvisada en la pared del salón en casa de Amparo, en un lugar de La Mancha…







¡¡Qué bonitas María,……………..tus fotos y tus palabras!!.
Enhorabuena. TQM.
valla modelos que te buscas, así salen esas fotos tan chulas, no puede ser de otra manera.
Besitosssssssssssssssss